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Damith Herath de Kandy, Sri Lanka

Roboticista, fundador y director ejecutivo de Robological

Deberías escuchar a tus padres, pero siempre deberías perseguir tus tendencias naturales. Yo soy prueba de ello: trabajo en el arte y la robótica.

El hombre mecánico: amor por el arte y la robótica

Damith Herath es un roboticista conocido a quien le apasiona la intersección entre la robótica y las artes escénicas. Ha alimentado estas pasiones desde que estudiaba en la escuela primaria, pasiones que han marcado su vida y dado forma a su carrera profesional.

“Todos nosotros tenemos esta dualidad, la ingeniería, el lado lógico de las cosas, y el arte, el lado creativo”, explicó. “Yo soy prueba de ello: trabajo en el arte y la robótica”.

Damith, que creció en Kandy, Sri Lanka, se acuerda de cuando su padre le compró su primer computador en la primaria. Desde entonces, aprendió rápidamente a codificar y construir sus propias placas base, un sistema de radio de alta fidelidad con altavoces y también antenas de radio para su barrio.

Cuando tenía doce años, creó su primer robot humanoide, con un cuerpo tallado en madera y piernas de espuma. “Le pusimos un motor debajo, como uno de esos motores del limpiaparabrisas de un carro, para que pudiera ir hacia adelante y hacia atrás”, explicó Damith. “Construí un pequeño amplificador y le puse un altavoz dentro la cabeza y yo podía hablar a través de la cabeza usando un micrófono”.

Aunque no se esforzó mucho en sus exámenes finales en la secundaria, entró en una carrera de ciencias e ingeniería en la Universidad de Peradeniya en Kandy, la universidad más grande del país.

A los 26 años, Damith accedió a una prestigiosa beca presidencial de Sri Lanka para estudios de posgrado, y se marchó del país por primera vez con dirección a Australia.

Fue uno de los tres primeros estudiantes de doctorado que empezaron su carrera justo cuando la Facultad de Ingeniería y TI de UTS había recibido una beca del Consejo Australiano de Investigación para establecer un Centro de Excelencia de Sistemas Autónomos (CAS). “Todo se presentó al mismo tiempo”, comentó Damith.

Escribió su tesis sobre la localización y el mapeado simultáneos (SLAM), “básicamente sobre cómo programas un robot para ir de un punto A a un punto B en cualquier tipo de entorno, la tecnología que se usa en los coches autónomos”, explicó.

Damith todavía recuerda con cariño sus cinco años en UTS. “Me encantaba la sensación de comunidad de la facultad de ingeniería, especialmente el equipo de doctorado. Éramos como una familia muy unida”.

Después de graduarse, Damith trabajó en la Western Sydney University, donde uno de sus proyectos de robótica quedó finalista en los Premios de Excelencia en la Ingeniería. El proyecto formó parte del museo australiano de la electricidad durante tres años.

Al mismo tiempo, Damith cofundó junto con dos compañeros su propia consultoría tecnológica, Robological, que introduce la interacción humano-robot en proyectos comerciales. Robological fue la única empresa australiana en la final del Desafío de Robótica de Amazon en la edición de 2015 en Seattle.

A partir de entonces, Damith empezó a trabajar como profesor visitante en Curtin University y en University of NSW, hasta que comenzó su trabajo actual en la University of Canberra hace dos años. Allí está desarrollando el programa de robótica de la universidad.

El próximo año, Damith presidirá el primer programa de arte robótico en el Congreso Internacional de Robótica y Automatización (ICRA) que tendrá lugar en Australia.

¿Su consejo para otros jóvenes aspirantes a estudiar en UTS? “Deberías escuchar a tus padres, pero siempre deberías perseguir tus tendencias naturales. Yo soy prueba de ello: trabajo en el arte y la robótica”.

¿Estás preparado para dejar tu huella?