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Robin McGowan de Sídney, Australia

Cofundador y Director de InStichu

La mayoría de los negocios de venta al público no consiguen innovar. Tienen que reinventar sus modelos de negocio.

Lanzarse a un negocio adecuado

Robin McGowan ya tenía un espíritu emprendedor imperioso. Lanzó su primer negocio con su amigo James Wakefield: buscaban en China dispositivos para hacer copias de seguridad de tarjetas sim y se las vendían a sus compañeros de clase.

Una década después de que ambos se graduaran en UTS, Robin y James desarrollaron su siguiente idea, InStitchu, un negocio de trajes masculinos confeccionados a medida.

Robin dice que InStitchu está transformando el sector de los trajes de la misma forma que Uber ha hecho con los taxis.

“(La mayoría) de los negocios de venta al público no consiguen innovar”, dijo. “Tienen que reinventar sus modelos de negocio”.

Aunque InStitchu tiene siete salas de muestra en Australia y también tiene presencia en Auckland y en Nueva York, es principalmente un negocio de venta en línea. En sus salas de muestra, un estilista mide a los clientes y les enseña cómo diseñar sus propios modelos en un iPad para después poder hacer la siguiente compra de forma independiente y remota.

Los clientes que quieran hacer la compra sin ir a una sala de muestras también pueden saber sus medidas usando un escáner de cuerpo 3D. InStitchu tiene un acuerdo con la empresa de escáneres mPort, que está disponible en algunos centros comerciales. Además de trajes, los clientes también pueden comprar camisas, corbatas, pañuelos, gafas de sol y calzados.

Robin dice que el ambiente en UTS era muy propicio para el emprendimiento. Él estudió una carrera de economía de las propiedades (Bachelor of Property Economics) y James hizo una carrera de negocios (Bachelor of Business). Conocieron a otros muchos estudiantes que también estaban empezando negocios y les daban ideas. “Aunque sus negocios eran bastante diferentes, ayudaba mucho hablar con otros estudiantes que estaban pasando por los mismos retos”, explicó Robin.

El consejo de Robin para los aspirantes a emprendedores es encontrar un cofundador para tener a alguien con quien discutir ideas y con quien compartir los buenos y los malos momentos. “Tener alguien de tu lado ayuda”, añadió. Robin también anima a la gente a construir una red de contactos y encontrar un mentor en el sector.

La idea de InStitchu surgió después de la frustrante experiencia de McGowan al intentar comprar un traje de confección. Cuando se dio cuenta de que muchos de sus amigos habían sufrido una experiencia similar, James y él empezaron a encargar trajes en el extranjero para ellos y sus amigos.

A medida que los pedidos empezaron a fluir, la pareja se dio cuenta de que tenían los sistemas de un negocio. Encontraron un proveedor chino que podía enviar trajes hechos a medida en un plazo de tres semanas y así es como nació inStitchu. McGowan dice que con la rapidez con que se dan los avances tecnológicos, cree que en los próximos cinco años sus clientes podrán diseñar un traje, hacer el pedido y recibir el traje al día siguiente.

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